Escribí hace unos meses sobre mi nuevo amor por la danza árabe, y mencioné brevemente que tendríamos un Hafla (celebración que incluye danza en árabe) con OMEDS (Oxford Middle Eastern Dance Society). Mark Spooner, amigo de algunas de las bailarinas, grabó este video de todo el asunto y amablemente nos deja compartirlo.
Así que aquí está por si a alguien le interesa. Yo bailo desde justo después del minuto 8, estoy en la primera fila, casi al final desde el ángulo del camarógrafo. La coreografía era bien sencilla, pero fue muy entretenido intentar presentar algo bonito con tanta gente.
Shimmies!
lunes, 11 de febrero de 2013
jueves, 24 de enero de 2013
Cruelty Free
“Make ethical choices in what we buy, do, and watch. In a consumer-driven society, our individual choices, used collectively for the good of animals and nature, can change the world faster than laws.”
― Marc Bekoff
Hace poco más de un mes tomé una decición bastante importante sobre mis artículos de higiénicos y de belleza. Decidí optar conscientemente por productos y compañías que no hacen pruebas en animales.
Amo los animales, siempre tuve mascotas, en los viajes ver animales en su hábitat natural es una de las cosas que más disfruto, pero en el día a día este amor por las cosas vivas no se reflejaba para nada. No soy vegetariana, aunque en algún momento lo fui, pero principalmente por maña y porque nunca he estado muy de acuerdo con los sistemas de granjas masivas. Hoy amo la carne, y creo que no podría vivir sin ella, aunque con el Pirata hemos preferido comprar la mayoría de nuestras proteínas a granjas locales, aunque la principal motivación del Pirata es el sabor.
Sin embargo, estoy dando este pequeño paso de ser un poco más consciente de los efectos que tienen nuestras compras. Hoy en día me parece que las pruebas en animales para fines cosméticos no tienen sentido. No niego que es importante usar animales para beneficio de la ciencia y la medicina, pero utilizar animales para que mis pestañas tengan la curva perfecta me parece cruel e innecesario.
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| Leaping Bunny Logo, una de las organizaciones que certifica que las empresas no hacen pruebas con animales. |
En Inglaterra es fácil acceder a este tipo de productos porque la legislación prohibe pruebas de animales en productos cosméticos desde hace algunos años, por lo que los productos que se producen acá cumplen la normativa. Sin embargo, grandes marcas internacionales como P&G, L'oreal, Maybelline, etc., desarrollan y producen sus productos en el extranjero y no cumplen con estas normativas. Además cualquier compañía que intente ingresar al mercado chino o ruso tiene que llevar a cabo pruebas con animales, así es que la gran mayoría de las empresas grandes siguen haciéndolo. Entonces acá todo lo que es marca supermercado y producido en Inglaterra tiene por lo general algún tipo de certicifación cruelty free, además acá hay "fair trade shops" que también traen otros productos que no han sido probados en animales, que pueden ser un poco más interesantes (porque las cosas marca supermercado, aunque son económicas, a veces son un poco fomes).
He ido aprendiendo un montón sobre esto leyendo blogs (lo que pasa cuando uno no tiene pega), y la verdad es que mientras uno tenga la opción me parece que es bueno saber qué es lo que se está comprando. He visto un par de hombres que postean fotos mostrando mujeres poniendose maquillaje con un mensaje sobre las pruebas de animales, por lo que este tipo de ideas se relaciona principalmente con el maquillaje, pero la verdad es que todo producto que eventualmente va a tener contacto con tu piel puede ser probado en animales y con esto me refiero a shampoo, pasta de dientes, desodorante, productos para afeitar, lavalozas, lavarropa, etc.
En Chile, yo estoy al tanto que Natura no hace pruebas con animales, y algunas tiendas extranjeras como LUSH, tampoco lo hacen, aunque realmente no se puede decir que sus precios son tan accesibles. Sé también que algunas marcas que pueden encontrarse en las farmacias homeopáticas o "naturistas" tampoco han sido probados con animales, como Weleda, Capilatis. Y también me parece que otras marcas más mainstream como Pamela Grant, y St. Ives tampoco lo hacen, pero habría que chequear. Yo he reemplazado mis productos así:
Maquillaje: Fue por lo primero que partí, porque me parecía lo más obvio. Principalmente he reemplazado lo que tenía por The Body Shop (que aunque fue recientemente comprado por L'Oreal, se han comprometido con organizaciones Cruelty Free para mantener sus pruebas en humanos). Mi delineador nuevo es LUSH, y estoy enamorada, es bastante caro, pero dura el triple que cualquier otro que he tenido, el color es intenso y dura todo el día. También tengo un par de cosas de Barry M y Natura.
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| Así es el shampoo sólido. Se frota en las manos con agua y forma la espuma para el pelo. En realidad es súper práctico, porque lo puedo llevar a todos lados y huele maravilloso. |
Shampoo: Este fue el cambio más traumante. Pude haber optado por shampoo marca supermercado, pero me gusta mantener mi pelo bien hidratado, y soy un poco quisquillosa con eso. Pero las opciones no supermercado no eran lo suficientemente económicas. Así que opté por shampoo sólido de LUSH, que una barra cuesta menos del doble que un shampoo normal, pero dura 3 ó 4 veces más. Toda una inversión, pero ha sido toda una revelación.
Ducha y cremas: Todavía tengo crema de manos Natura por acá, que pretendo comprar cuando vaje a Chile. El Pirata también me regaló una home-made que vendían unas personas en la universidad donde trabaja. Para el resto aprovecho las ofertas de The Body Shop.
Lavarropa: Sí, hasta eso hemos cambiado. Hay algunas opciones en el súpermercado que no son caros, lo malo es que casi nunca están en oferta. También hemos cambiado la marca del papel higiénico.
Lo que tengo pendiente son los esmaltes de uña, porque lamentablemente Essie, que solía no hacer pruebas con animales, empezó a hacerlo para entrar al mercado shino. También me gustaría cambiar la pasta de dientes, y quizás ahí me tendré que conformar con la marca supermercado, si es que el Pirata no reclama!
miércoles, 9 de enero de 2013
Otras Hierbas (literalmente)
El Pirata y yo vivimos en un pequeño departamento en Oxford. No tenemos patio realmente, pero por lo menos tenemos dos ventanas con suficiente luz solar para poder sostener algo de vida vegetal (a pesar de que la luz es un recurso escazo en estas latitudes en esta época del año).
| Mi herbario, cuando las cosas aún estaban controladas. Fin del Verano. |
En Septiembre partí un pequeño herbario con una plantita de Aloe Vera, regalo de unos amigos, un injerto de menta regalada por una colega en Asylum Welcome, y una mini plantación de albahaca, tomillo, ciboulette y perejil. Le he sacado fotos a las plantitas de vez en cuando, porque me encanta ver como crecen, a veces noto el cambio, pero creo que es mucho más impactante cuando uno puede comparar el desarrollo.
| Así partió mi mini herbario. Después de un par de semanas ya se veían los primeros brotes. |
| Esto fue hace como un mes. El perejil se ha tomado todo el territorio. |
| Esta es la foto más reciente (de hoy). El parjarito blanco fue un regalo de una tía del Pirata. |
Como se ve en las fotos, el perejil se ha tomado casi todo el espacio, por lo que planeo transplantar el resto de las hierbas a maceteros individuales para que puedan crecer. No solamente sospecho que el perejil se roba todo el agua, sino que también les da mucha sombra con sus grandes hojas.
No hemos usado ninguna de las hierbas de ese macetero, porque sólo el perejil está lo suficientemente grande, y quiero guardarlo para hacer tabule algún fin de semana, con algo rico. En cambio, nuestra pobre menta ha sufrido varios cortes, porque la uso bastante. La uso como condimento, especialmente para carnes, a veces pongo un par de hojas en la tetera con una cáscara de limón, o corto algunas hojas para incluirlas como adorno en un postre o una ensalada. Cada vez le encuentro más usos, a veces solo disfruto de moverla un poco para que libere olor en la cocina.
| Mi menta cuando recién empecé a ver que se aconstumbraba a su nuevo hábitat. |
Me encanta la menta, con seguridad puedo decir que es mi hierba favorita, porque la considero versátil (aunque me han preguntado un par de veces cómo la uso, porque parece que sus usos no son tan obvios para todos). El fin de semana experimenté secándo algunas hojas para mantener en un contenedor de vidrio, y el experimento resultó ser un éxito. De un mes a otro el crecimiento de mi menta explotó y empezó a invadir toda la cocina, por lo que me vi forzada a hacer algo para poder mantenerla un poco más bajo control. Con la técnica de secado ahora puedo mantener mi menta en un tamaño normal, pero aún disfrutar de sus virtudes sin asustarme de abusar de ella.
Lo siento si este post es un poco fome, pero tenía ganas de registrar mi recientemente descubierto talento verde. Además acá ahora es invierno y ha estado bastante gris, así que es rico tener un post soleado y con vida para rememorar el verano.
jueves, 3 de enero de 2013
Welcome
Casi nunca escribo sobre trabajo, la verdad es que hablo poco sobre trabajo en general. Me gusta trabajar, y me gusta sentirme útil, por lo que me angustié un poco cuando supe que mi visa para entrar a Inglaterra y matrimoniarme con el Pirata no me permitía trabajar y que tendría que esperar el otro proceso de visa post-matrimonio para si quiera pensar en tener un trabajo.
Pero a alguien que le gusta trabajar y le gusta ser un aporte eso no lo detiene. Pensé que lo mejor que podía hacer con mi tiempo era mantenerme activa, ganar experiencia, y también perderle el miedo a comenzar un trabajo nuevo en un contexto absolutamente distinto, con un idioma e idiosincrasia distinta.
Quienes estudiaron conmigo, y quizás algunos amigos sabrán que no me gustan los trabajos teóricos, me gusta estar donde las papas queman, observar y escuchar (además de hablar hasta los codos, ja!). Y estoy muy agradecida que encontré el voluntariado perfecto para mi.
Trabajo para Asylum Welcome, una ONG que brinda apoyo a refugiados, personas en busca de asilo y migrantes en detención en el área de Oxfordshire. Partí con un turno en recepción, una mañana a la semana. Pensé que me iba a aburrir, que recepción no iba a ser un desafío y que quizás no había tomado una buena decisión. Pero me equivoqué rotundamente. Además de guiar a los clientes en los servicios que les podemos proveer, muchas veces solamente me ha tocado estar ahí porque alguien quiere/necesita hablar, porque no tienen donde ir, y se sienten bienvenidos en la oficina. Y suena a poco, pero es un gran desafío a la compasión, a la paciencia, y a la impotencia de saber que además de apoyo no es mucho lo que podemos hacer.
Además de mi trabajo en oficina, estoy a cargo de redes sociales. Principalmente este rol consiste en dos cosas, crear redes entre la organización y otras instituciones y personas interesadas en el tema a través del compartir noticias y contenidos, y por otra parte, mantener a la comunidad de Asylum Welcome, voluntarios, staff, trustees, etc., informados, a través de un boletín de noticias semanal, en el que recopilo lo más importante de la semana en el Reino Unido y en el Mundo, así como también eventos de interés. Esta última parte ha sido súper interesante, porque la mayoría de los voluntarios son personas jubiladas, y por lo tanto no tienen mucho contacto con medios alternativos e independientes, y les frustra mucho leer las noticias de los medios británicos en los que se difunden muchos mitos y prejuicios sobre los migrantes.
Luego de un mes o dos en la oficina, me dieron otro turno en las mañanas, también en recepción, y eso me ayudó muchísimo, porque me permitía seguir los casos de los clientes mejor, conocer mejor sus historias, y así poder guiarlos un poco mejor con las preguntas que podrían hacer. Hace un par de semanas me dieron un tercer turno, una tarde en I+S (Information and Signposting), y siento que mi aprendizaje en los últimos meses ha valido la pena. I+S es donde se les puede dar consejo a los clientes sobre vivienda, salud, educación, servicios sociales, entre otros (excepto ayuda legal, porque por ley no nos es permitido). En recepción no tenemos acceso a tanta información, sólo les podemos sugerir tomar una hora en I+S, o con algún otro servicio en Oxford, pero no podemos hacer mucho, más que un par de llamadas o alguna investiación en internet (que nuevamente suena a poco, pero para los clientes que no hablan inglés, eso es súper valioso).
Así que la próxima semana parto con esta nueva labor, junto a Inez, una profesora de estudios africanos retirada de California, súper buena onda. Estoy un poco nerviosa, porque no soy trabajadora social, y creo que son pocas las oportunidades que los sociólogos tenemos para poder hacer trabajos como este.
Mi visa debería aparecer en las próximas semanas, si no hay ninguna complicación, y ahí me tengo que poner a buscar pega. Después de mucho conversar con el Pirata y de plantearme el clásico dilema de cola de león/cabeza de ratón, he decidido buscar algo similar a lo que estoy haciendo hoy, aunque sé que será difícil, y probablemente no sea un trabajo súper calificado, pero creo que tengo mejores proyecciones en una organización a la que yo apoye, que entrar a una buena pega, para un empresa que me importa poco.
viernes, 21 de diciembre de 2012
Book Exchange II
A principios de año escribí sobre mis lecuras del año 2011, durante el gran viaje gran. El post surgió a partir de que no había comprado ninguno de los libros que leí ese año, sino que los fui intercambiando en hostales, con otros viajeros, a partir de un libro todo piñufla que saqué de mi casa antes de partir.
Debo decir que el 2011 sigue siendo mi año más prolífico en cuanto a la lectura por gusto, pero el 2012 tampoco estuvo tan malo. A continuación, al igual que la vez anterior haré una pequeña revisión de lo leído, el orden es cronológico y no refleja ningun tipo de ranking ni nada por el estilo.
1. La Modista de la Reina (Catherine Guennec): Este libro se lo regalé yo a mi abuela, y creo que afortunadamente ella lo disfrutó más que yo. No es un mal libro, pero no es una joya.
2. Ensayo sobre la Ceguera (José Saramago): Definitivamente uno de los mejores libros del año, me lo prestó mi amiga la Fea, y creo que eventualmente se lo voy a comprar al Pirata en inglés para que lo lea.
3. The Importance of being Earnest (Oscar Wilde): Lo saqué de la casa de mi amiga Nacha, me gusta Wilde en general, y ojalá tenga la oportunidad de ver esta obra en escena pronto.
4. Perico Trepa por Chile (Marcela Paz y Alicia Morel): Creo que esta fue la centésima vez que me leo este libro. Siempre lo leo cuando he andado mucho fuera, me recuerda cosas lindas de Chile. Fue uno de los pocos libros que me traje a Inglaterra.
5. Bodas de Sangre (Federico García Lorca): Clásico.
6. La Casa de Bernarda Alba (Federico García Lorca): Otro Clásico que además me recuerda cuando una vez intentamos ponerlo en escena fallidamente en teatro en el colegio. Isis, nuestra profe, era súper buena y un amor, pero siempre me molestó que no nos pasara las obras completas, sino pequeños trozos a medida que ensayabamos, no me gustaba porque no me podía imaginar qué seguía.
7. Monsieur Pain (Roberto Bolaño): Lo saqué de la biblioteca de Headington, el barrio de Oxford donde vivo, por eso lo leí en inglés. Pero bien, quizás algún día lo vuelva a leer en el idioma original.
8. El Péndulo de Foucault (Umberto Eco): Me lo trajo la Nacha cuando vino para mi matrimonio. Debo confesar que no entendí nada hasta que llegué a la página 250. Pero soy muy (quizás demasiado) persistente, y nunca dejo de leer un libro a medias. Después de pasar un cierto nivel de confusión el libro me agarró y no pude soltarlo, al final mi amiga la Fea tenía razón.
9. Varios Cuentos (Franz Kafka): Mis papás me regalaron un Kindle para mi cumpleaños, que en realidad ha sido más que útil, porque me permite encontrar libros en español y así recrear mi cabeza (aunque no tengo problemas con el idioma, a veces me agota que todo esté en inglés, la tele, la radio, la pega). Y ese libro estaba gratis. La verdad, me decepcionó un poco.
10. Cuentos de Amor, Locura y Muerte (Horacio Quiroga): En Chile tenía este libro, y creo que lo llevé muchas veces de vacaciones con la idea de leerlo, pero nunca llegué a abrirlo. Me gustó bastante, los cuentos tienen temáticas bien distintas, pero todos escritos con un tono febril.
11. La Dama de las Camelias (Alejandro Dumas): Nunca lo había leído, pero siempe pensé que sería el tipo de libro que me gustaría, tipo Madame Bovary. Y no me equivoqué.
12. Bonsái (Alejandro Zambra): Había tanto revuelo sobre este libro y la película, que quise leerlo. Pero la verdad es que no me gustó tanto, me pareció una historia super Santiago-céntrica, lo que para muchos puede no ser algo necesariamente negativo, pero al final me recordó muchas cosas que no me gustan de Santiago, o que no me gustaban de mi cuando recién me mudé a Santiago. De todos modos no es un mal libro, es sólo algo personal.
13. Una mujer sin importancia (Oscar Wilde): Otra buena obra, me gusta como escribe Wilde.
14. El tren pasa primero (Elena Poniatowska): Cuando descubrí que en la biblioteca central de Oxford hay una pequeña selección de libros en español, decidí sacar este, para intercalar un poco el uso del Kindle con el formato de papel. Me gusta cómo Elena Poniatowska se interesa y retrata los movimientos civiles, pero en particular el protagonista de este libro me molestaba un poco, su trabajo era admirable, creo que no tengo esa conexión con el concepto de "lucha".
Ahora partí leyendo un libro de Luisa Valenzuela, la gran relevación del año pasado. El libro se llama "Mañana", llevo sólo 1/3 de lectura, pero me gusta. Me gustaría tener un poco más de tiempo para leermelo de una, pero esta semana ha sido un poco caótica, así que quizás post-navidad lo logro terminar. Después voy a leer "Los Detectives Salvajes" de Bolaño, que me trajo mi amigo René. Aún no lo leo porque no me he dado el tiempo, pero viene después de Valenzuela sin falta. El próximo año les cuento sobre esos libros.
Espero que les haya gustado mi revisión personal, espero que no tomen muy en serio mis comentarios de los libros cuando quieran leer alguno, la verdad es que son opiniones muy personales, y para nada expertas. Si tienen un momento, me gustaría saber si han encontrado algo interesante entre sus lecturas este año, a ver si me entusiasmo con algo nuevo.
Debo decir que el 2011 sigue siendo mi año más prolífico en cuanto a la lectura por gusto, pero el 2012 tampoco estuvo tan malo. A continuación, al igual que la vez anterior haré una pequeña revisión de lo leído, el orden es cronológico y no refleja ningun tipo de ranking ni nada por el estilo.
| Escribo los libros leídos en la última página de mi agenda para no olvidarlos. |
1. La Modista de la Reina (Catherine Guennec): Este libro se lo regalé yo a mi abuela, y creo que afortunadamente ella lo disfrutó más que yo. No es un mal libro, pero no es una joya.
2. Ensayo sobre la Ceguera (José Saramago): Definitivamente uno de los mejores libros del año, me lo prestó mi amiga la Fea, y creo que eventualmente se lo voy a comprar al Pirata en inglés para que lo lea.
3. The Importance of being Earnest (Oscar Wilde): Lo saqué de la casa de mi amiga Nacha, me gusta Wilde en general, y ojalá tenga la oportunidad de ver esta obra en escena pronto.
4. Perico Trepa por Chile (Marcela Paz y Alicia Morel): Creo que esta fue la centésima vez que me leo este libro. Siempre lo leo cuando he andado mucho fuera, me recuerda cosas lindas de Chile. Fue uno de los pocos libros que me traje a Inglaterra.
5. Bodas de Sangre (Federico García Lorca): Clásico.
6. La Casa de Bernarda Alba (Federico García Lorca): Otro Clásico que además me recuerda cuando una vez intentamos ponerlo en escena fallidamente en teatro en el colegio. Isis, nuestra profe, era súper buena y un amor, pero siempre me molestó que no nos pasara las obras completas, sino pequeños trozos a medida que ensayabamos, no me gustaba porque no me podía imaginar qué seguía.
7. Monsieur Pain (Roberto Bolaño): Lo saqué de la biblioteca de Headington, el barrio de Oxford donde vivo, por eso lo leí en inglés. Pero bien, quizás algún día lo vuelva a leer en el idioma original.
8. El Péndulo de Foucault (Umberto Eco): Me lo trajo la Nacha cuando vino para mi matrimonio. Debo confesar que no entendí nada hasta que llegué a la página 250. Pero soy muy (quizás demasiado) persistente, y nunca dejo de leer un libro a medias. Después de pasar un cierto nivel de confusión el libro me agarró y no pude soltarlo, al final mi amiga la Fea tenía razón.
9. Varios Cuentos (Franz Kafka): Mis papás me regalaron un Kindle para mi cumpleaños, que en realidad ha sido más que útil, porque me permite encontrar libros en español y así recrear mi cabeza (aunque no tengo problemas con el idioma, a veces me agota que todo esté en inglés, la tele, la radio, la pega). Y ese libro estaba gratis. La verdad, me decepcionó un poco.
10. Cuentos de Amor, Locura y Muerte (Horacio Quiroga): En Chile tenía este libro, y creo que lo llevé muchas veces de vacaciones con la idea de leerlo, pero nunca llegué a abrirlo. Me gustó bastante, los cuentos tienen temáticas bien distintas, pero todos escritos con un tono febril.
11. La Dama de las Camelias (Alejandro Dumas): Nunca lo había leído, pero siempe pensé que sería el tipo de libro que me gustaría, tipo Madame Bovary. Y no me equivoqué.
12. Bonsái (Alejandro Zambra): Había tanto revuelo sobre este libro y la película, que quise leerlo. Pero la verdad es que no me gustó tanto, me pareció una historia super Santiago-céntrica, lo que para muchos puede no ser algo necesariamente negativo, pero al final me recordó muchas cosas que no me gustan de Santiago, o que no me gustaban de mi cuando recién me mudé a Santiago. De todos modos no es un mal libro, es sólo algo personal.
13. Una mujer sin importancia (Oscar Wilde): Otra buena obra, me gusta como escribe Wilde.
14. El tren pasa primero (Elena Poniatowska): Cuando descubrí que en la biblioteca central de Oxford hay una pequeña selección de libros en español, decidí sacar este, para intercalar un poco el uso del Kindle con el formato de papel. Me gusta cómo Elena Poniatowska se interesa y retrata los movimientos civiles, pero en particular el protagonista de este libro me molestaba un poco, su trabajo era admirable, creo que no tengo esa conexión con el concepto de "lucha".
Ahora partí leyendo un libro de Luisa Valenzuela, la gran relevación del año pasado. El libro se llama "Mañana", llevo sólo 1/3 de lectura, pero me gusta. Me gustaría tener un poco más de tiempo para leermelo de una, pero esta semana ha sido un poco caótica, así que quizás post-navidad lo logro terminar. Después voy a leer "Los Detectives Salvajes" de Bolaño, que me trajo mi amigo René. Aún no lo leo porque no me he dado el tiempo, pero viene después de Valenzuela sin falta. El próximo año les cuento sobre esos libros.
Espero que les haya gustado mi revisión personal, espero que no tomen muy en serio mis comentarios de los libros cuando quieran leer alguno, la verdad es que son opiniones muy personales, y para nada expertas. Si tienen un momento, me gustaría saber si han encontrado algo interesante entre sus lecturas este año, a ver si me entusiasmo con algo nuevo.
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