miércoles, 9 de enero de 2013

Otras Hierbas (literalmente)

El Pirata y yo vivimos en un pequeño departamento en Oxford. No tenemos patio realmente, pero por lo menos tenemos dos ventanas con suficiente luz solar para poder sostener algo de vida vegetal (a pesar de que la luz es un recurso escazo en estas latitudes en esta época del año). 


Mi herbario, cuando las cosas aún estaban controladas. Fin del Verano. 
En Septiembre partí un pequeño herbario con una plantita de Aloe Vera, regalo de unos amigos, un injerto de menta regalada por una colega en Asylum Welcome, y una mini plantación de albahaca, tomillo, ciboulette y perejil. Le he sacado fotos a las plantitas de vez en cuando, porque me encanta ver como crecen, a veces noto el cambio, pero creo que es mucho más impactante cuando uno puede comparar el desarrollo. 


Así partió mi mini herbario.
Después de un par de semanas ya se veían los primeros brotes. 

Esto fue hace como un mes. El perejil se ha tomado todo el territorio. 

Esta es la foto más reciente (de hoy). El parjarito blanco fue un regalo de una tía del Pirata. 



Como se ve en las fotos, el perejil se ha tomado casi todo el espacio, por lo que planeo transplantar el resto de las hierbas a maceteros individuales para que puedan crecer. No solamente sospecho que el perejil se roba todo el agua, sino que también les da mucha sombra con sus grandes hojas. 

No hemos usado ninguna de las hierbas de ese macetero, porque sólo el perejil está lo suficientemente grande, y quiero guardarlo para hacer tabule algún fin de semana, con algo rico. En cambio, nuestra pobre menta ha sufrido varios cortes, porque la uso bastante. La uso como condimento, especialmente para carnes, a veces pongo un par de hojas en la tetera con una cáscara de limón, o corto algunas hojas para incluirlas como adorno en un postre o una ensalada. Cada vez le encuentro más usos, a veces solo disfruto de moverla un poco para que libere olor en la cocina. 

Mi menta cuando recién empecé a ver que se aconstumbraba a su nuevo hábitat. 

Me encanta la menta, con seguridad puedo decir que es mi hierba favorita, porque la considero versátil (aunque me han preguntado un par de veces cómo la uso, porque parece que sus usos no son tan obvios para todos). El fin de semana experimenté secándo algunas hojas para mantener en un contenedor de vidrio, y el experimento resultó ser un éxito. De un mes a otro el crecimiento de mi menta explotó y empezó a invadir toda la cocina, por lo que me vi forzada a hacer algo para poder mantenerla un poco más bajo control. Con la técnica de secado ahora puedo mantener mi menta en un tamaño normal, pero aún disfrutar de sus virtudes sin asustarme de abusar de ella. 


Mi menta hoy, absolutamente fuera de control. Esta foto es después de todos los cortes para secar, por eso el borde está con un poquito de tierra.  (No me reten por lo sucio de los vidrios, ayer llovió y el edificio tiene gente que los limpia de vez en cuando.)
Nuestra planta de Aloe Vera es la que ha mostrado menos cambio.  En el verano crecía como loca, así que transplantamos algunos de sus brotes a otro macetero que mantenemos en el baño para que adorne un poco. No cocinamos nada con ella, pero de vez en cuando corto algunas hojas y uso el gel como hidratante para el pelo (mi pelo es muy seco y suele quebrarse por eso), y me encanta, pero además del uso cosmético y decorativo no hemos encontrado muchos usos para ella. Gracias a Dios nunguno de nosotros nos hemos quemado en el último tiempo como para que nuestro Aloe Vera salte al rescate.

Lo siento si este post es un poco fome, pero tenía ganas de registrar mi recientemente descubierto talento verde. Además acá ahora es invierno y ha estado bastante gris, así que es rico tener un post soleado y con vida para rememorar el verano.




jueves, 3 de enero de 2013

Welcome

Casi nunca escribo sobre trabajo, la verdad es que hablo poco sobre trabajo en general. Me gusta trabajar, y me gusta sentirme útil, por lo que me angustié un poco cuando supe que mi visa para entrar a Inglaterra y matrimoniarme con el Pirata no me permitía trabajar y que tendría que esperar el otro proceso de visa post-matrimonio para si quiera pensar en tener un trabajo. 

Pero a alguien que le gusta trabajar y le gusta ser un aporte eso no lo detiene. Pensé que lo mejor que podía hacer con mi tiempo era mantenerme activa, ganar experiencia, y también perderle el miedo a comenzar un trabajo nuevo en un contexto absolutamente distinto, con un idioma e idiosincrasia distinta. 

Quienes estudiaron conmigo, y quizás algunos amigos sabrán que no me gustan los trabajos teóricos, me gusta estar donde las papas queman, observar y escuchar (además de hablar hasta los codos, ja!). Y estoy muy agradecida que encontré el voluntariado perfecto para mi. 

Trabajo para Asylum Welcome, una ONG que brinda apoyo a refugiados, personas en busca de asilo y migrantes en detención en el área de Oxfordshire. Partí con un turno en recepción, una mañana a la semana. Pensé que me iba a aburrir, que recepción no iba a ser un desafío y que quizás no había tomado una buena decisión. Pero me equivoqué rotundamente. Además de guiar a los clientes en los servicios que les podemos proveer, muchas veces solamente me ha tocado estar ahí porque alguien quiere/necesita hablar, porque no tienen donde ir, y se sienten bienvenidos en la oficina. Y suena a poco, pero es un gran desafío a la compasión, a la paciencia, y a la impotencia de saber que además de apoyo no es mucho lo que podemos hacer.  

Además de mi trabajo en oficina, estoy a cargo de redes sociales. Principalmente este rol consiste en dos cosas, crear redes entre la organización y otras instituciones y personas interesadas en el tema a través del compartir noticias y contenidos, y por otra parte, mantener a la comunidad de Asylum Welcome, voluntarios, staff, trustees, etc., informados, a través de un boletín de noticias semanal, en el que recopilo lo más importante de la semana en el Reino Unido y en el Mundo, así como también eventos de interés. Esta última parte ha sido súper interesante, porque la mayoría de los voluntarios son personas jubiladas, y por lo tanto no tienen mucho contacto con medios alternativos e independientes, y les frustra mucho leer las noticias de los medios británicos en los que se difunden muchos mitos y prejuicios sobre los migrantes. 

Luego de un mes o dos en la oficina, me dieron otro turno en las mañanas, también en recepción, y eso me ayudó muchísimo, porque me permitía seguir los casos de los clientes mejor, conocer mejor sus historias, y así poder guiarlos un poco mejor con las preguntas que podrían hacer. Hace un par de semanas me dieron un tercer turno, una tarde en I+S (Information and Signposting), y siento que mi aprendizaje en los últimos meses ha valido la pena. I+S es donde se les puede dar consejo a los clientes sobre vivienda, salud, educación, servicios sociales, entre otros (excepto ayuda legal, porque por ley no nos es permitido). En recepción no tenemos acceso a tanta información, sólo les podemos sugerir tomar una hora en I+S, o con algún otro servicio en Oxford, pero no podemos hacer mucho, más que un par de llamadas o alguna investiación en internet (que nuevamente suena a poco, pero para los clientes que no hablan inglés, eso es súper valioso). 

Así que la próxima semana parto con esta nueva labor, junto a Inez, una profesora de estudios africanos retirada de California, súper buena onda. Estoy un poco nerviosa, porque no soy trabajadora social, y creo que son pocas las oportunidades que los sociólogos tenemos para poder hacer trabajos como este. 

Mi visa debería aparecer en las próximas semanas, si no hay ninguna complicación, y ahí me tengo que poner a buscar pega. Después de mucho conversar con el Pirata y de plantearme el clásico dilema de cola de león/cabeza de ratón, he decidido buscar algo similar a lo que estoy haciendo hoy, aunque sé que será difícil, y probablemente no sea un trabajo súper calificado, pero creo que tengo mejores proyecciones en una organización a la que yo apoye, que entrar a una buena pega, para un empresa que me importa poco. 

viernes, 21 de diciembre de 2012

Book Exchange II

A principios de año escribí sobre mis lecuras del año 2011, durante el gran viaje gran. El post surgió a partir de que no había comprado ninguno de los libros que leí ese año, sino que los fui intercambiando en hostales, con otros viajeros, a partir de un libro todo piñufla que saqué de mi casa antes de partir.

Debo decir que el 2011 sigue siendo mi año más prolífico en cuanto a la lectura por gusto, pero el 2012 tampoco estuvo tan malo. A continuación, al igual que la vez anterior haré una pequeña revisión de lo leído, el orden es cronológico y no refleja ningun tipo de ranking ni nada por el estilo.


Escribo los libros leídos en la última página de mi agenda para no olvidarlos. 


1. La Modista de la Reina (Catherine Guennec): Este libro se lo regalé yo a mi abuela, y creo que afortunadamente ella lo disfrutó más que yo. No es un mal libro, pero no es una joya.

2. Ensayo sobre la Ceguera (José Saramago): Definitivamente uno de los mejores libros del año, me lo prestó mi amiga la Fea, y creo que eventualmente se lo voy a comprar al Pirata en inglés para que lo lea.

3. The Importance of being Earnest (Oscar Wilde): Lo saqué de la casa de mi amiga Nacha, me gusta Wilde en general, y ojalá tenga la oportunidad de ver esta obra en escena pronto.

4. Perico Trepa por Chile (Marcela Paz y Alicia Morel): Creo que esta fue la centésima vez que me leo este libro. Siempre lo leo cuando he andado mucho fuera, me recuerda cosas lindas de Chile. Fue uno de los pocos libros que me traje a Inglaterra.

5. Bodas de Sangre (Federico García Lorca): Clásico.

6. La Casa de Bernarda Alba (Federico García Lorca): Otro Clásico que además me recuerda cuando una vez intentamos ponerlo en escena fallidamente en teatro en el colegio. Isis, nuestra profe, era súper buena y un amor, pero siempre me molestó que no nos pasara las obras completas, sino pequeños trozos a medida que ensayabamos, no me gustaba porque no me podía imaginar qué seguía.

7. Monsieur Pain (Roberto Bolaño): Lo saqué de la biblioteca de Headington, el barrio de Oxford donde vivo, por eso lo leí en inglés. Pero bien, quizás algún día lo vuelva a leer en el idioma original.

8. El Péndulo de Foucault (Umberto Eco): Me lo trajo la Nacha cuando vino para mi matrimonio. Debo confesar que no entendí nada hasta que llegué a la página 250. Pero soy muy (quizás demasiado) persistente, y nunca dejo de leer un libro a medias. Después de pasar un cierto nivel de confusión el libro me agarró y no pude soltarlo, al final mi amiga la Fea tenía razón.

9. Varios Cuentos (Franz Kafka): Mis papás me regalaron un Kindle para mi cumpleaños, que en realidad ha sido más que útil, porque me permite encontrar libros en español y así recrear mi cabeza (aunque no tengo problemas con el idioma, a veces me agota que todo esté en inglés, la tele, la radio, la pega). Y ese libro estaba gratis. La verdad, me decepcionó un poco.

10. Cuentos de Amor, Locura y Muerte (Horacio Quiroga): En Chile tenía este libro, y creo que lo llevé muchas veces de vacaciones con la idea de leerlo, pero nunca llegué a abrirlo. Me gustó bastante, los cuentos tienen temáticas bien distintas, pero todos escritos con un tono febril.

11. La Dama de las Camelias (Alejandro Dumas): Nunca lo había leído, pero siempe pensé que sería el tipo de libro que me gustaría, tipo Madame Bovary. Y no me equivoqué.

12. Bonsái (Alejandro Zambra): Había tanto revuelo sobre este libro y la película, que quise leerlo. Pero la verdad es que no me gustó tanto, me pareció una historia super Santiago-céntrica, lo que para muchos puede no ser algo necesariamente negativo, pero al final me recordó muchas cosas que no me gustan de Santiago, o que no me gustaban de mi cuando recién me mudé a Santiago. De todos modos no es un mal libro, es sólo algo personal.

13. Una mujer sin importancia (Oscar Wilde): Otra buena obra, me gusta como escribe Wilde.

14. El tren pasa primero (Elena Poniatowska): Cuando descubrí que en la biblioteca central de Oxford hay una pequeña selección de libros en español, decidí sacar este, para intercalar un poco el uso del Kindle con el formato de papel. Me gusta cómo Elena Poniatowska se interesa y retrata los movimientos civiles, pero en particular el protagonista de este libro me molestaba un poco, su trabajo era admirable, creo que no tengo esa conexión con el concepto de "lucha".

Ahora partí leyendo un libro de Luisa Valenzuela, la gran relevación del año pasado. El libro se llama "Mañana", llevo sólo 1/3 de lectura, pero me gusta. Me gustaría tener un poco más de tiempo para leermelo de una, pero esta semana ha sido un poco caótica, así que quizás post-navidad lo logro terminar. Después voy a leer "Los Detectives Salvajes" de Bolaño, que me trajo mi amigo René. Aún no lo leo porque no me he dado el tiempo, pero viene después de Valenzuela sin falta. El próximo año les cuento sobre esos libros.

Espero que les haya gustado mi revisión personal, espero que no tomen muy en serio mis comentarios de los libros cuando quieran leer alguno, la verdad es que son opiniones muy personales, y para nada expertas. Si tienen un momento, me gustaría saber si han encontrado algo interesante entre sus lecturas este año, a ver si me entusiasmo con algo nuevo.

jueves, 22 de noviembre de 2012

La Danza

Hace tiempo que no escribo, pero no por falta de temas, sino por mera flojera. Tengo varias cosas interesantes que podría contar, la mudanza, la vida de casada, mi nuevo "trabajo"; sin embargo voy a partir por el tema más exótico de todos: danza árabe.

A principios de año tuve una de esas rachas de mala suerte que te dejan en el piso. La verdad es que estaba viviendo una vida muy tranquila y sin embargo, una tras otras las malas noticias llegaban y me hacían perder la fe en la humanidad (por así decirlo). Y aunque no me considero una persona depresiva ni mucho menos, llegué a un estado en que prefería no ver a nadie, porque siempre me preguntaban sobre los malos episodios y ya ni siquiera quería recordarlos.

Empecé a notar que casi no salía de mi casa, y que en realidad no tenía motivaciones para hacerlo. En eso se me ocurrió empezar algo nuevo y me puse a buscar clases de baile. Partí buscando clases de flamenco, pero ningún horario me gustaba, y terminé finalmente empezando clases de danza árabe. Fue muy extraño, porque aunque siempre me han gustado las artes escénicas, siempre pensé que me interesaría más por tomar clases de actuación que de danza.

Cuando lo pienso aún me río, porque en realidad es algo súper random que hacer si es que nunca has demostrado ningún interes. Mi relación con lo árabe se remonta a una parte de mi familia cuyo origen es palestino y a mi amor por la comida árabe, pero nunca hubiese pensado en interesarme en la danza del vientre.



Y así empecé a tomar clases con una muy buena profesora en Chile, hasta tuvimos suficiente tiempo para preparar una pequeña presentación. Hoy tomo clases aquí en Oxford, y además soy miembro del comité del lugar donde estoy tomando clases (principalmente coopero con publicidad y eso me da derecho a un cierto descuento).

Hay muchas cosas bellas sobre este tipo de danza, por ejemplo los trajes, que aunque nos parezcan un poco too much al principio después uno se interesa por el detalle y la elegancia entre todo el ruido de las monedas y los brillos. La música es definitivamente bella, aunque no entienda ni una palabra de lo que se dice. Y además me empiezo a interesar por la cultura de medio oriente, y en la historia de esta danza, en especial por la época dorada de las películas antiguas en las que aparecían estas bailarinas, como Samia Gamal (en las fotos, particulamente una de mis profesoras de Oxford es fanática de esta época, así que indudablemente me he influenciado mucho por ella).


Otra de las cosas que he encontrado muy interesantes sobre este tipo de danza, versus otros, es que la fijación por el cuerpo no cumple con el estándar clásico de la bailarina delgada, sino más bien se juzga por el control que se tiene de él, la posibilidad de aislamiento de los movimientos, y principalmente la gracia, independiente de la talla.

Por ahora seguiré bailando y aprendiendo mucho. A fin de mes tenemos un hafla que significa celebración, donde me presentaré junto a mis compañeras con una pequeña coreografía muy simple, deséenme que me rompa una pierna!

martes, 18 de septiembre de 2012

Fotos de Barcelona (de Instagram)

Con el Pirata nos casamos (yupi!) y para celebrarlo nos fuimos de luna de miel a Barcelona. Se puede escribir mucho de esta ciudad, pero voy a hacer mi regreso a las canchas bloggeras cautelosamente y dejar que las fotos hagan todo el trabajo.

P.d. Gracias a mi amiga Silvana por incentivarme a volver a escribir.


Pirata y yo <3