El Pirata y yo vivimos en un pequeño departamento en Oxford. No tenemos patio realmente, pero por lo menos tenemos dos ventanas con suficiente luz solar para poder sostener algo de vida vegetal (a pesar de que la luz es un recurso escazo en estas latitudes en esta época del año).
| Mi herbario, cuando las cosas aún estaban controladas. Fin del Verano. |
En Septiembre partí un pequeño herbario con una plantita de Aloe Vera, regalo de unos amigos, un injerto de menta regalada por una colega en Asylum Welcome, y una mini plantación de albahaca, tomillo, ciboulette y perejil. Le he sacado fotos a las plantitas de vez en cuando, porque me encanta ver como crecen, a veces noto el cambio, pero creo que es mucho más impactante cuando uno puede comparar el desarrollo.
| Así partió mi mini herbario. Después de un par de semanas ya se veían los primeros brotes. |
| Esto fue hace como un mes. El perejil se ha tomado todo el territorio. |
| Esta es la foto más reciente (de hoy). El parjarito blanco fue un regalo de una tía del Pirata. |
Como se ve en las fotos, el perejil se ha tomado casi todo el espacio, por lo que planeo transplantar el resto de las hierbas a maceteros individuales para que puedan crecer. No solamente sospecho que el perejil se roba todo el agua, sino que también les da mucha sombra con sus grandes hojas.
No hemos usado ninguna de las hierbas de ese macetero, porque sólo el perejil está lo suficientemente grande, y quiero guardarlo para hacer tabule algún fin de semana, con algo rico. En cambio, nuestra pobre menta ha sufrido varios cortes, porque la uso bastante. La uso como condimento, especialmente para carnes, a veces pongo un par de hojas en la tetera con una cáscara de limón, o corto algunas hojas para incluirlas como adorno en un postre o una ensalada. Cada vez le encuentro más usos, a veces solo disfruto de moverla un poco para que libere olor en la cocina.
| Mi menta cuando recién empecé a ver que se aconstumbraba a su nuevo hábitat. |
Me encanta la menta, con seguridad puedo decir que es mi hierba favorita, porque la considero versátil (aunque me han preguntado un par de veces cómo la uso, porque parece que sus usos no son tan obvios para todos). El fin de semana experimenté secándo algunas hojas para mantener en un contenedor de vidrio, y el experimento resultó ser un éxito. De un mes a otro el crecimiento de mi menta explotó y empezó a invadir toda la cocina, por lo que me vi forzada a hacer algo para poder mantenerla un poco más bajo control. Con la técnica de secado ahora puedo mantener mi menta en un tamaño normal, pero aún disfrutar de sus virtudes sin asustarme de abusar de ella.
Lo siento si este post es un poco fome, pero tenía ganas de registrar mi recientemente descubierto talento verde. Además acá ahora es invierno y ha estado bastante gris, así que es rico tener un post soleado y con vida para rememorar el verano.



















